Un software para mayoristas de indumentaria tiene que manejar lo que el comercio minorista no ve: listas de precios por tipo de cliente, ventas por cantidad o por curva, cuentas corrientes y Factura A. Gestión Moda resuelve ese circuito completo, con el stock por talle y color como base de todo.
Y si además vendés al público, el mismo sistema maneja las dos puntas sobre un único stock.
El mayorista no tiene un precio: tiene varios. Gestión Moda maneja listas mayorista, minorista y promocional, y cada cliente compra con la lista que le corresponde.
Las ventas mayoristas se cargan rápido aunque lleven muchas variantes: vendés por cantidad, por curva completa de talles o armás kits. Y como el mayorista suele trabajar a cuenta, cada cliente tiene su cuenta corriente con saldo, entregas y pagos registrados.
En lugar de pasar la lista por WhatsApp y anotar pedidos a mano, tus clientes entran al catálogo online B2B, ven los productos con su lista de precios y arman el pedido solos. Vos lo recibís en el sistema y lo convertís en venta.
Menos idas y vueltas, menos errores de tipeo y una imagen más profesional para tu marca mayorista.
El stock se lleva por talle y color en cada depósito o sucursal, con transferencias y remitos entre ubicaciones y ajustes con historial. Sobre esa base, el tablero de resultados te muestra ventas, costos, ganancia y margen por producto, categoría o canal.
Sí. Manejás listas mayorista, minorista y promocional sobre el mismo stock, y cada cliente compra con la lista que le corresponde.
Sí. La facturación electrónica ARCA cubre facturas A, B y C y notas de crédito, según la condición fiscal de cada cliente.
Cada cliente tiene su cuenta corriente: registrás entregas y pagos parciales y el saldo queda siempre al día, con todo el historial disponible.
Sí. El catálogo online B2B les muestra tus productos con su lista de precios para que armen el pedido, y vos lo gestionás desde el sistema.
Hay un plan gratuito para empezar y planes pagos que se abonan por mes, sin permanencia.
Creá tu cuenta gratis, armá tus listas de precios y dales a tus clientes un catálogo para pedir solos. Sin tarjeta y sin permanencia.